Mostrando las entradas con la etiqueta Contraloestablecido. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Contraloestablecido. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de julio de 2009

Contactos extraterrestres I


Llevo bastante tiempo cavilando sobre la posibilidad de que el ser humano esté preparado para establecer un contacto directo con extraterrestres. Qué quieren, yo me imagino a un gorrilla merodeando por la zona de aterrizaje, a uno de Manlleu intentado comprarle la nave al marciano y a otro de Teruel arreándole cantazos al ovni. Fíjense, hasta soy capaz de imaginar al sujeto preelectoral abalanzándose sobre el visitante para estrecharle entre sus brazos mientras le promete formar una alianza de civilizaciones y le habla sobre las bondades del consenso interespacial. Lo que les cuento.

Sepan ustedes que yo estoy por creer que antes del origen de la civilización en este planeta ya hubo visitantes que vinieron de puente, de fin de semana largo o algo parecido, y cuando vieron lo que se cocía y las hostias que nos dábamos unos a otros sin razón aparente, cogieron la sombrilla y se abrieron por patas. Es por eso que dicen que hay vida inteligente en otros planetas y no en este. No se nos puede coger ni con pinzas; no seríamos capaces de formar una alianza basada en principios sin llegar a un acuerdo preguntando qué hay de lo mío.

Lo cierto –y saltándose toda esa cantinela de la libertad de información- es que hay cosas que no se pueden o no se debieran compartir, visto lo visto no es tan descabellado; si fuésemos seres virtuosos llegaríamos a entender que la información es conocimiento, y no poder, como acostumbramos a oír. Basándonos en la teoría de lo que es justo y lo que no, sí parece que tendríamos que estar de vuelta de todo, pero con la cantidad de imbéciles que cubre el mapamundi yo no me imagino a nadie de por aquí entablando conversación con alguien de por ahí, y menos aún estrechando lazos de amistad.

¿Se han preguntado por qué, cuando vemos una película, nadie va a mear a no ser que tenga que hacerlo encima de alguien? Esto habrá que tratarlo otro día, porque es la mar de curioso.

viernes, 3 de abril de 2009

Momentos cumbre


-Andiamo fratellos, que stamos citattos con unas niñas de rasca y gana. ¡Viva la vita! Apicella, arrancati el sonoro que canto...
-Eeeeeh, ok, eeeeeh, ok, eeeeeh...
-Tiki tiki tiki, ji, ji, tiki, tiki, ji, ji, ji...
-Raspremi chinini, ju, ju, vrasptivok!*
-Uuuhhh, ooohh, good, good... God, aaaahh...

*¡Qué jodío el chino!


-Ooooigh, ¿qué me estás contando, chata?
-... y se comió el puré sin las salchichas, jo, jo, arrkgh, jo, jo, arrkgh...

miércoles, 1 de abril de 2009

De paseo

Últimamente me está costando bastante llegarme por aquí, van a tener uds. que disculparme. No crean que les voy a abandonar, es que me encuentro en un tránsito cosmicoespiritual que no se ahoga con cerveza.

Estos días se está dando en Inglaterra (donde los ingleses) una convención internacional de casquería y embutidos varios destinados al cocido, tales como chorizos, choricillos, chorizones y algún que otro hijo de puta. Se conoce que un grupo de espabilados con proyección de superhéroes ha quedado para tomar unas cañas y salvar el mundo. Lo de las cañas es un decir, porque con lo que se gastan en banquetes daría para comer a muchas familias durante bastante tiempo, y creo que me quedo corto. El caso es que me da la risa cuando pienso en lo estúpidos que somos los pobladores cuando confiamos nuestros destinos a esta caterva de sinvergüenzas. Uno dice que no hay crisis, que es un invento. Los cojones. Otro dice que hay que aguantar. Que aguante tu puta madre, majo.
Decía que me da la risa porque esta escisión de la especie humana tenga a bien reunirse un día para refundar el capitalismo (sic), que también hay que ser gilipollas.
Siempre he creído que a todos estos tenían que haberles regalado un Monopoly por sus cumpleaños, para que se entretuviesen y no pensasen en joder al prójimo en los años venideros. A los demás, tendrían que haberles regalado un poquito de dignidad y medio gramo de cerebro para no dejarse seducir por semejante basura anestésica.



-¿Un Burger King?
-¡Chst!, nena, que aquí no gastan.
- Oh, my God, son negros. Ojito donde pones las manos, bonita, que acabo de pasar la mopa.
-¡Zagala! Iá, qué maja es la moza. Si se paice a la del escocés cuando hacía de espía, la de tupé.



-Y tú, desde que te has casao... no me metes mano. ¡Snif!... ya no eres el mismo.
-Es que... eeh... uh... ahora toco la flauta.

lunes, 23 de febrero de 2009

Zurdos



Los zurdos somos la hostia, oigan, sabemos diferenciarnos de la plebe y reconocernos entre nosotros hasta en el último rincón del planeta. Somos el contrapunto de la especie. No obstante, hay un caso –el de unos pocos privilegiados entre los que me cuento- que es algo más singular: el de los ambidextros/ambidiestros (que de todo ha de haber). Esta última es voz insana en su pronunciación y algo catastrófica en el contenido, porque menciona al diestro y deja al zurdo oculto tras la ambigüedad del término, como a ese perro al que nadie quiere y todos le dan patadas para que huya. Ya ven. El ambidextro es humano, se trata de un sujeto con cara de sujeto que utiliza ambas manos –según el porcentaje de lateralidad- para realizar diversas maniobras, como sacudir o meter mano. Bueno, quizá haya alguna más alejada de las anteriores y mejor traída, ustedes ya me entienden; lo que quiero que comprendan es que yo soy un zurdo con variedades. De esta circunstancia me percaté hace algunos años, cuando iba a clavar un clavo y tardé dos minutos en hacerlo porque no sabía con qué mano coger el martillo. Uno hace las cosas mecánicamente hasta que se da cuenta de que puede pensar, y eso, contra lo que algunos creen, trae consecuencias indeseadas.

A lo largo del tiempo (esta medición de lo abstracto es muy curiosa) ha habido zurdos bastante apañados, tales como Napoleón, Julio César, Alejandro, Carlomagno, el chulo de Nelson, Leonardo y su escritura especular, Aristóteles, Goethe, Scott Fitzgerald, por citar unos pocos; la lista es selecta y figuran conquistadores, jefes de estado, artistas, pensadores y algún malo malísimo. Sabiendo que los zurdos son aproximadamente el diez por ciento de la población, ustedes intuirán el peso que tenemos sobre la Historia.

Ser ambidextro es un cachondeo, una premonición y un grado superior en la escala evolutiva, ya que los hemisferios cerebrales andan solapados. La mano diestra, por lo general, es mandada por la parte izquierda del cerebro, la parte más lógica. La siniestra está sometida al hemisferio derecho, terreno creativo y más emocional. En el raro caso de un servidor, los hemisferios comparten funciones, se solapan y van a su aire. No es dislexia pero a veces la picha se te hace un lío: yo soy portero, no les digo más. Después dicen que las mujeres nunca se deciden y dan muchas vueltas; si yo les contara… Además, piensen en lo frustrante que es descubrir, cuando ya eres mayor, que aquellos lápices del colegio no estaban en cirílico, sino que iban a mano cambiada, por no hablar del misterioso abridor que va incluido en las navajas suizas. Abrir una lata de piña es una aventura surrealista; el que no lo ha probado ignora cómo es posible que decenas de esas latas salgan disparadas en picado y sin paracaídas por la ventana de la casa de un zurdo. Tremendo.

Con este pequeño aserto sólo quería hacerles saber que somos mejores, más guapos y más espabilados que los diestros. No se lo tomen a mal: la naturaleza no reparte suerte para todos. Ejem… está bien, los diestros tampoco son mancos… pero siempre serán inferiores. Lo cierto es que es un poco engorroso vivir en un mundo habilitado para gente que no sabe utilizar la izquierda. Y eso requiere mucho tacto.

martes, 17 de febrero de 2009

El feisbuc

Hola, qué tal están; sí, me han vuelto a reconectar el teléfono. Exacto, llevo no sé cuántos días sin línea ya que vivo donde Cristo dio las tres voces. Es obsceno.

La semana pasada una amiga me recomendaba la lectura de un artículo sobre las redes sociales.
-Lee, lee.
-Na, no me intere…
-¡Que leas, coño!
-Vale, vale.

Estoy comenzando a pensar –sin retractarme de lo que ya dejé escrito- que este tipo de servicios sociales es como las armas: no son malas en sí mismas, sino que el uso que se hace de ellas puede llegar a ser bastante trágico. Algo bueno se podrá sacar, digo yo, aunque sólo sea criticar las dinámicas sociales que no nos llevan más que a la anulación de la conciencia, el carácter y el sentido de la independencia. Es un nido egocentrista. Joder, ya me he quedado a gusto.

A mí el caralibro me sirve para que el gentío se cosque de que hay un blog la mar de chulo que escribe un sujeto que está la mar de bueno (aunque últimamente ande un pelín dormido) y que no lo publicita ni a tiros, que igual habría que ir pensándoselo. Otra función interesante que le veo es la organización de un grupo de trabajo cuando no existe la posibilidad de verse habitualmente. Aunque, realmente, parece que el mundo tenga una carencia afectiva como un piano y pretenda abrocharse la coraza de las vanidades mirando un rinconcito donde pone que tiene dos o tres centenares de amigos. Como pueden ustedes comprobar, algunos tenemos un concepto sobre la amistad algo apartado de lo que se considera habitual.

No tengo mucho más que decir acerca de estas cosas, aún estoy experimentando. Un día de estos hasta les escribo una entrada completa. Buenas noches.

lunes, 5 de enero de 2009

Celebraciones de Navidad

Hoy es noche de Reyes, de los Reyes Magos que un día decidieron olvidar la tierra que les dio a conocer.

Esto que observan es el precio de la Religión, lo absurdo de la política, la iniquidad de estar vivo y la miseria del ser humano.


La primera imagen es el resultado de un atentado del Harakat al-Muqáwama al-Islamiya (Hamás). La segunda es la consecuencia de los bombardeos de esta semana por parte de Israel sobre la franja de Gaza. La tercera, la que no ven, es una lista con los cientos de cenas, comunicados, almuerzos e indigestiones que se han librado, entre chisme y chiste, durante la existencia de Naciones Unidas. Como pueden ustedes comprobar aquí no se salva ni Dios.



No comprendo cómo podemos ser tan miserables. No hace falta que esta noche les dejen regalos en las ventanas de vidrios rotos, ni que recojan el eco de los lamentos que provienen del Muro, ni que les den una palmadita en la espalda en nombre de la Paz y de la Alianza de Civilizaciones -sed todos buenos, hay que tener fe, poned la otra mejilla, etc.-; por lo menos, aunque sólo sea eso, que no les arrebaten la sangre.

Hijos de puta.

martes, 16 de diciembre de 2008

¿Nada?

¿Qué ocurriría si en quince comunidades autónomas hubieran muerto cuatro mil personas y setenta mil estuvieran afectadas por un brote de cólera?

¿Nada?

Cuando la vida se convierte en anecdota no tiene gracia.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Secretos de pareja


Principito: Joder, cómo se ha puesto la parienta. Menudo rebote ha pillao. Si es que ya ni puedes echar la partidita con los amigos. Que soy príncipe, tía, que tu obligación es mimarme. Que llego cansao de trabajar.

MyLady: Todos los tíos son iguales, oigh. Son todos unos críos. Mírale ahí parado, uh, uh, que he perdido al Pro Evolution, uh. Pringao. Ya verás cuando lleguemos a casa. Te voy poner a régimen de lo que tú ya sabes durante un mes. Por listo. No te jode con éste, se piensa que por darme una vueltecita en caza le voy a hacer de sirvienta toda la vida. ¡Pues estás tú bueno, chato!

Principito: -Cari…
MyLady: -A callar.

Ayuda de cámara: ¿Por qué coño no le hice caso a mi madre y estudié para concejal? Como me vea así mi novia me la corta. Mira la plumita, mira... Me cago en Dios.

martes, 9 de diciembre de 2008

El disco comunista

Diez amigos y yo compramos un disco y pagamos la consiguiente parte proporcional del precio. En la tienda nos soplan la pasta y nos dan el recibo, por lo que cumplimos con el mercado y con la ley.

Esos diez amigos y yo alquilamos un local o nos juntamos en mi guarida para celebrar el Fin de Año, comer ganchitos y hablar de chicas mientras escuchamos el disco que hemos adquirido.

Un sujeto añadido -con gafas oscuras, sombrero y gabardina- al que nadie ha invitado se aparece por el lugar y nos empura mediante un chivatazo multimedia porque, según él, no hemos pagado el diezmo al señor feudal. Todo muy bajuno y vomitivo.

Si el día uno de enero a las tres de la mañana hace sol, ¿quién es el hijo de puta?
Si el día uno de enero a las tres y diez de la mañana sigue haciendo sol, ¿quién nos defiende en esta mierda de país?
¿Por qué desde hoy hasta el uno de enero a las tres y once se me queda la cara de gilipollas que no levanta ni un buen sopapo?

Miren, una cosa es que existan leyes que se puedan complicar y hacerte dar vueltas –para eso están el sentido de la justicia, los abogados y los mecanismos judiciales-; y otra es la vileza de que nos tomen por imbéciles y analfabetos cuatro descerebrados que utilizan el poder de reclamo que tienen algunos artistas para ganar adeptos, tirar de cartera ajena y coaccionar al ciudadano.

¿Qué porcentaje de gente no ha oído una canción comercial del disco que le han regalado con un grupo de amigos?
¿A quién se le llena la boca de libertad de expresión, democracia y cultura, hipocritones?
¿Dónde están las cuentas? A ver.

Cada día me da más asco vivir en este país.

Chiste:


-Abuelito, abuelito, cuéntame un cuento.
-Bien, Pepín. voy a contarte la Historia de España.

Al día siguiente:

-Abuelito, abuelito, cuéntame un cuento.
-¿Cuál quieres?
-¡Cuéntame otro de ladrones!

Pues eso.

lunes, 1 de diciembre de 2008

'Día de': ...


Berlusconi es un cachondo, siempre lo ha sido. Berlusconi es el capo que corta el bacalao en la república italiana con toques hispánicos, esto es, con mucho cachondeo, caspa y aspavientos de lo más variado.

A Berlusconi habría que construirle un monumento, algo del tipo estatua con armadura en hormigón sobre rostro, 10x69 con ligeros toques de pelo natural, que eso siempre da mucho empaque y queda muy figurativo. Don Silvio, Il Trovatore para los amigos, se dio de bien joven al noble arte de componer e interpretar canciones para enamorar doncellas en fiestas y saraos. Y aún sigue el tío, no crean, lleva dos discos bastante curiosos y el último numerito que ha montado se conoce como ‘Pornotasa’, que sirve, según se rumorea, para hacer frente la crisis económica. La cosa va de que se le suma un 25% a todo producto pornográfico -"toda obra literaria, teatral y cinematográfica, audiovisual o multimedia, también realizada o reproducida sobre soporte informático o telemático, en la que estén presentes imágenes o escenas con actos sexuales explícitos y no simulados entre adultos." Tiene cojones. Coño, he dicho cojones. Joder, he dicho coño. Me cago en la p…

Por tanto, concluimos que Italia está tan salida como el tacón de una bota. ¿Les ha gustado, eh? Lo que hace el estrés.



Al hilo de esto pudiera bien venir el comentario acerca de la corrupción al por mayor de la política o las sinuosas curvas de Cicciolina o la siempre melodiosa y agradecida canción italiana, pero no, al hilo de lo anterior les doy a conocer que hoy es el Día de contra el sida y que se ha desplegado todo el aparato comunicadmistrativo (flipen con el neologismo) para que nos hagamos eco de ello. Todo eso está de puta madre, lo que yo me pregunto es por qué los condones no vienen subvencionados por el Estado y con un IVA simbólico del 0,5% en vez de llevarse las manos a la cabeza cuando nos enteramos de que un tercio de los infectados no lo saben, que sigue habiendo un montón de casos de contagio y que el 43% de los latinoamericanos en España no usan chubasquero.

Estamos de acuerdo en que siempre habrá quien meta en caliente y a pelo porque es muy machote y tal, pero no olvidemos que aquí para echar un polvo tienes que pagar si no quieres que esto se parezca a Sonrisas y lágrimas, y si eres medianamente activo te dejas una pasta. Si se piensa bien tampoco hay una gran diferencia con irse de putas: pagas por follar. Y eso no tiene ni pies ni cabeza.

Miren, está muy bien recordar que hay mucha mierda escampada por el mundo y que tenemos que ser conscientes de ello, pero si no enseñamos a utilizar el váter, las bolsas o papel de periódico para recogerla seguirá apestando año tras año. Y así con todo.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Un pan para el rey

Ayer estaba navegando por Internete y di con esta fantástica imagen de la Infanta, de visita a una panificadora. Se trata de un símil en toda regla de El entierro del Conde de Orgaz, obra de Domenikos Theotokopoulos, óleo sobre tela, etc., donde los presentes fascinan al admirador de la estampa por su lenguaje no verbal, a saber en el caso que nos ocupa:


La Infanta: Bueh, pues ya estamos aquí; a ver si dejan de dar ya el tostón con tanta arenga del pan globalizado y me dan el bollycao de una vez. ¿Que aquí no dan bollycao? ¿Y roscón? Con tanta harina sé de alguno que iba a estar la mar de contento, ji, ji. Fíjate cómo me ha dejado el pelo la redecilla proletaria esta, por favor, qué asco. ¿Y estos qué? Mírales, todos trajeados y arrejuntadicos a ver si trincan algo, se creen que soy tonta y que no me doy cuenta. A ver si le digo a Bernabé que hay que hacerle la permanente al caballo, que últimamente luce poco. Hay que joderse con el coronamen. Menudo papelón.

El sujeto de la gafa: ¿Pero qué coño pinto yo aquí? Si me está esperando el Manolo en el bar para la partida. ¿Quién coño me mandaría meterme en esto de la política? Todo el día untado en harinas, coño.Y encima el Atleti sancionado por el gabacho ese de la UEFA. Igual si hablo con esta puede mover algunos hilos, como el hermano es colchonero… Puf, pues no nos queda na.

La de detrás, que es sobrina de Mariano: Esto es una mierda. Una mierda. Esto es una mierda. Joder. Que se callen ya. Una mierda, ya te digo. Menudo coñazo. Vaya plan eh, hala, venga, toda la mañana comiendo bollos, como si una no tuviese otra cosa mejor que hacer. Vaya mierda, joder. Mierda.

El tipo de al lado de la de detrás: Joder con la fotógrafa, qué buena está. Menudo par de… Puf, me está viniendo un calorcito. Oye, chata, ¿te ayudo con el trípode? ¿Lo has hecho alguna vez sobre un colchón de pan de molde? Pues no te imaginas sobre uno de sobaos. Venga maja, vete dándole al botón que luego te enseño cómo fabricamos aquí el brazo de gitano.

El tipo de la izquierda: Tranquilos, que aquí vamos a dar el pelotazo. Con lo que gastan estos en recepciones les facturamos la mitad de la producción. Después de esto estaremos montados en el dólar; y a vivir. Sí, las pastas de Su Alteza cargaditas de pacharán. Sí, claro, nos conviene que esté contentilla, es lo mejor. Hala, hala, a trabajar, vamos. Un pelotazo. Un pelotazo divino.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Era mía, ¡y qué!

Siempre me he preguntado por qué no se suicidan primero y las matan después. Joder, si es más práctico; piénsenlo, eso de que vayan dejando huérfanos de madre a los críos porque –según el asesino- “era mía” y de progenitor porque el susodicho era un hijo de puta, además poco previsor, no tiene ningún sentido. Esta gentuza padece de un sentimiento de inferioridad infinito que intenta suplir con el abuso y la violencia. No son capaces de crear, si no de destruir, por eso después de haber matado muchos se suicidan para no caer en el remordimiento.

Luego están las órdenes de alejamiento, que son muy chulas. Se otorgan sobretodo al tipo de personalidad batalladora que exclama: “si no eres mía no serás de otro, zorra.” Tras seis años de criptografía aplicada te das cuenta de que lo que el sujeto quiere decir es que le va a dar pasaporte a la parienta. Cuatro años más de máster en esteganografía cuántica te inducen a pensar que el sujeto se la va a cargar a cualquier precio, pese a quien pese y sin advertir mayor obstáculo para llevarlo a cabo. Como es natural el juez le reprime al segundo intento: “A ver, jovenzuelo, sea bueno o tendré que amonestarle. Estése alejado de dos a tres kilómetros de su señora. ¿Ah, que viven en la misma casa? Bueno, pues usted en el piso de arriba y su marido en el de abajo. Sí, que él salga por la puerta; usted puede salir por la ventana para no coincidir. Oiga, qué quiere que le diga, si tienen sólo un lavabo y una cocina pues los comparten y santas Pascuas. Ah, y el mando de la tele se lo echan a suertes, ahora no vayan a discutir por una tontería.” Entonces el sujeto, como también es natural, ante las formalidades varias que emanan de la justicia de este país, se cepilla a la parienta en el peor sentido de la palabra y de paso a sí mismo para ahorrarle algo de trabajo al juez. Pues nada, que vivan las órdenes de alejamiento aplicadas a los asesinos suicidas. Pero a quién se le habrá ocurrido semejante memez.

Está probado que hombre y mujer son biológicamente diferentes, no se sorprendan demasiado, pero de ahí a que uno se crea superior y dueño del otro… Miren, no es de recibo.


Esta mañana un diputado francés le ha pegado un tiro en la cabeza a su novia porque iba a dejarle. De hecho no sé si era su novia, pero lo que reza en las noticias es ‘compañera sentimental’, lo que me parece absurdo además de una soberana gilipollez. El caso es que el tío, antes de disparar, ha estado diez minutos trabajándole la cara con esa valentía tan característica del macho humano cuando se siente miserable. Se conoce que el amigo había perdido la alcaldía y se sentía algo ‘turbado’, así que se recreaba en la terapia de maltratar al prójimo y, si éste no ponía de su parte, levantarle la tapa de los sesos. No parece muy de Freud ni de Jung, pero miren, hay quien se relaja recibiendo latigazos.

Dentro de estas tragedias, lo que más me fastidia es que el tío muera y no puedan dedicarle el resto de su vida a trabajos forzados, pero trabajos de verdad, no mariconadas. Es como la pena de muerte, que deviene del sentimiento de venganza; pero la venganza, como todos saben, debe servirse fría (quien haya leído a Dumas sabe a qué me refiero). Creo que es mejor ver cómo un asesino se pudre en la cárcel trabajando, sin sueldo, ni facilidades, ni mandangas que darle boleto, cosa que dura unos instantes y es meramente una circunstancia administrativa.

martes, 11 de noviembre de 2008

Una voz en el silencio

Acabo de enterarme de que han condenado a veinte años de prisión a Nay Phone Latt. Este tipo no les sonará de nada, pero es un bloguero birmano al que por decir esta boca es mía ha pasado por caja y le han metido en chirona. Ha pringado junto con cuatro tíos más del partido de la oposición y un poeta. Le detuvieron en enero y volverá a la supuesta libertad de Birmania (si es que alguna vez la hubo) cuando cumpla los cuarenta y ocho.
Le han condenado por pensar.


En este instante no oigo, ni leo, ni percibo que todos los gobiernos, las gentes y los activistas divinos de la muerte con y sin camisetas a los que se les inflan los carrillos con palabras como ‘libertad’ y ‘pluralidad’ y ‘paz’ y ‘esas cosas que lo mismo valen para un roto que para un descosido’ digan esta boca también es mía, cabrones. Que ocurra esto y que nos dé igual es una de las mayores mierdas que se cocinan en la sociedad moderna. Es infame, un despropósito y a mí se me cae la cara de vergüenza por poder decir lo que digo y que no me detengan (de momento).

Todo el mundo se halla inmerso en la Cumbre de Washington, donde se va a exponer más de lo mismo (exordios casposos, mentiras y vaguedades), donde Napoleoncete IV va a ‘refundar el capitalismo’ con los amigotes.
Bush: Wow, you are bahito, sir.
Sarko: No bahito, monsieur; I’m corto de piel.
Carla: Oui, oui, lalalalalá.
Zp: ¡Amigos, amigos míos…
Bush: Who is?
Sarko: Nobody, is the doorman.
Ansar: Hac, hac, hac...

Qué triste. En fin, quiero decir que los últimos chutes de información -porque la información es como el opio, pero sin dragón y sin pueblo- no dejan espacio para otra cosa que no sea la jodida Cumbre del G-69 (¿alguien conoce la cifra de dar por culo?) mientras que el amigo Nay –y tantos otros anónimos- está presto a pudrirse durante veinte años y vayan ustedes a saber qué más por pensar diferente a la estúpida y analfabeta dictadura militar del general Than Shwe.

El día que una noticia así, donde alguien haya cometido la imprudencia de pensar más allá de lo estrictamente establecido, salga en la portada de todos los diarios del mundo y la televisión inundé todos sus canales con dicha información me sentiré satisfecho y orgulloso de formar parte de una sociedad proyectada para superarse.
Hasta entonces sólo puedo sentir vergüenza y asco.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Libertad a golpe de piedra

La violaron con catorce años tres hijos de puta con mucho poder, y el tribunal islámico de su país la condenó a morir lapidada por adúltera. La semana pasada -probablemente enterrada hasta la cintura, al uso de las lapidaciones más aseadas- fue apedreada hasta morir en un estadio de fútbol ante el furor de los asistentes. Algunos fueron tan ingenuos de creerla a última hora e intentar ayudarla: la temeridad se saldó con seis heridos y un crío asesinado a balazos por el ejército integrista. Tras los disparos, varias decenas de hombres la rodearon y, con el extremo coraje que caracteriza a la cobardía humana, se ensañaron con ella.

Yo esta mierda no la entiendo, y tampoco entiendo cómo el ser humano tiene los cojones de erigirse en artífice supremo de un concepto denominado 'justicia', voz acuñada para creerse por encima de los hombres, del bien y del mal. Debo de ser bastante gilipollas, pero es que no me cabe en la cabeza que desinfectemos nuestra conciencia con alguna gala solidaria navideña y varias 'jornadas de' cuando, día tras día, hay gente que sufre y muere gratuitamente por capricho de cuatro analfabetos enfermos.

No importa su nombre; cientos de mujeres anónimas son ejecutadas por delitos que, supuesta y convenientemente, han cometido a ojos del marido (que comparten con otro buen número de esclavas) o de cualquier hijo de puta que quiera ajustar las cuentas.

Pero claro, esto a nosotros ni nos va ni nos viene, nos echamos las manos a la cabeza y murmuramos "qué horror, qué horror", y a otra cosa.
Porque somos unos hipócritas.

Que se metan por el culo la Alianza de Civilizaciones. Que se metan por el culo el poner la otra mejilla. Y las globalizaciones. Y los pactos. Y el petróleo. Y la mierda del valor del dinero. Y el politiqueo infame de engañabobos que nutre a la población y la mantiene ocupada para que ya no practique la molesta impertinencia de pensar.


*La foto corresponde a una lapidación, para que ustedes se vayan haciendo una idea.

lunes, 13 de octubre de 2008

La dinámica económica

Yo no entiendo de dinámica económica, sólo sé que todo el mundo anda revuelto estos días porque, entre otras cosas, los bancos no prestan dinero pues –según dicen aunque eso no se lo cree ni Dios- no lo tienen. A ver, ¿un banco sin dinero? Esto en las páginas centrales de la Codorniz quizá fuera la hostia y hasta tuviera gracia, pero hoy es casi de mal gusto. Qué coño, es de muy mal gusto. Dices, ah, que no tienes dinero, ¿y de qué vives?, porque si no prestas euritos no puedes seguir rob… digo trincando beneficio, vamos, digo yo. Porque lo de los bancos no son intereses, no, es un hobby en toda regla. También dicen que no confían en nadie; ¿y por qué tenemos que confiar nosotros (y nos lo piden), que nos cobran hasta por el sobre que nos envían por correo? Ya me contarán. Y no voy a mentar lo del mantenimiento de la tarjeta porque acabamos mal.

Estoy bastante encabronado con esta filfa de la dinámica económica, que mueve los países, que sigo sin entender y lo que ustedes quieran, pero a mí cada día me acojona más llenar el depósito del coche aunque el barril de petróleo baje. Que esa es otra: y de estas un montón.

A los que se dedican a esa profesión, a especular con los intereses, el puto euribor y la madre que lo acuñó, puede parecerles algo excitante, pero a los que tienen el culo pelado de trabajar y pasar frío en los oficios más mundanos, no les acaba de excitar que cada vez sea más jodido llegar a fin de mes.
Tampoco sé por qué han subido el presupuesto de la Casa Real (pobrecillos, que tienen que pagar las bolsas en el economato) y por qué nos parece maravilloso que se congelen el sueldo los del Club Congreso mientras su presidente comenta: “nunca había ganado más dinero y trabajado menos.”
Pues nada, ustedes sabrán disculparme pero me voy a seguir pastando, que me cierran el corral.

miércoles, 1 de octubre de 2008

La nobleza y la madre que la parió

Me hacen gracia los tipos que se dan aires de grandeza y un chute de importancia cuando en realidad son garrulos y advenedizos, como esos personajes que gastan traje oscuro y te miran por encima del hombro perdonándote la vida. Pobre diablo.
Una teoría que estoy cosechando, con cierto número de tipejos al uso, es que carecen de inquietudes intelectuales -y un mínimo de corrección hacia los demás- y no van a conseguir nada más en sus vidas que vivir al borde de la imagen y medrar en el miserable ir y venir de los días, yendo de la oficina al Carrefour, lavando el coche los domingos con chándal de táctel y zapatos de vestir, creyendo que han conquistado un mundo que ni si quiera les pertenece.
La condición humana, que es muy caprichosa, siempre ha buscado darse una importancia potencial que no es capaz de conseguir por otros medios, arañando el estrecho margen de virtud que pueda llegar a poseer el individuo, una virtud entendida como burda y majestuosa copia del arquetipo al que se siente capaz de emular. Para entendernos: hay gente que se siente tan insegura que lo combate parapetándose detrás de una imagen corporativa y mostrando un desprecio infinito hacia los que –según cree- no son de su condición. Gracias a Dios tiene parte de razón porque, en efecto, algunas personas no lo son.
Me gustaría que esta gente que te mira como a una cucaracha me dijese algo como “No te conozco, pero me caes mal.” Ahorraríamos muchos trámites, piénsenlo, para empezar el inicial, silencioso y definitivo “¡serás gilipollas!”

lunes, 22 de septiembre de 2008

Sobre conductores y zoquetes

El otro día callejeaba en coche con un amigo y casi se nos empotra un Superaudi negro. Se ve que el gilipollas iba pasado y se comió un ceda; en vez de frenar aceleré y eso evitó la colisión. Era uno de esos ejecutivos cincuentones y semianalfabetos que suplen sus carencias y complejos de inferioridad con coches potentes que no saben conducir, injertos capilares que no se saben peinar y mujeres hermosas a las que no saben querer, creyéndose que van a comerse el mundo echando un par de polvos a golpe de billetera cuando en realidad son un subproducto del capitalismo zafio, burdo e insustancial.
El andoba frenó con una cara de pánico que no se tenía, y en el transcurso que va desde ¡hostias! a ¡mecagüentó! pude girar la cabeza y ver por el retrovisor el costado de mi coche a dos centímetros del morro del suyo. Curiosamente –tal vez sea una virtud- no me altero en el instante en que me ocurren estas cosas, toda la adrenalina me nutre la concentración y como soy algo apañado la cosa parece que llega a buen puerto, pero transcurrido un minuto -entrecejo fruncido, suspiro contenido y las pupilas encabronadas- sería capaz de hacerle comer la puerta del coche al imbécil del Audi y darle un nuevo uso a la palanca de cambios. Todo eso sin bajar la ventanilla.
Al final el suceso se quedó en un susto y un par de juramentos en esperanto por aquello de que la violencia, si no te ves forzado a ella, mejor bajo llave.

Hoy, cuando volvía para casa, me he topado con el autobús del pueblo, que bajaba una cuesta de montaña a ochenta, con lluvia y por mi carril, no les digo más. Ha venido de un pelo que esté yo aquí contándoles esto, porque más allá de la carretera hay un barranco sin quitamiedos, y no sé qué coño he hecho para no acabar en el fondo, porque ha estado a punto de embestirme por la proa y a toda máquina. El subnormal del autobusero ha dado tal volantazo que casi vuelca con todo el pasaje. Al final parece que también lo ha salvado por los pelos, aunque espero que le hayan dicho de todo y se hayan ciscado en sus muertos más frescos, y ya de paso todos le deseamos que le crezcan unas almorranas como champiñones al hijo de puta. Mañana bajaré al cuartelillo a quejarme o, depende de cómo me coja, me acercaré a la parada para darle de hostias en el cuello, primero en un huevo y luego en el otro.

La gente no sabe conducir, y cuando llueve la cosa se desmanda de un modo que parece increíble que se pueda relatar. Te dices, va, que te ha tocado uno entre un millón. Y una leche. Aquí, el que menos, tira de conferencia por el móvil o se olvida de que el volante es un instrumento que, a diferencia de su estupidez, puede girar. La conducción y la lluvia, menudo binomio para llenar páginas y páginas de despropósitos.

Me ha salido el artículo un poco traicionero, porque yo quería hablar hoy del ‘Día sin coches’, pero es que estoy algo tenso. El ‘Día sin coches’ es otra pantomima para mantener al personal ocupado pensando en lo bueno que puede llegar a ser, en lo tranquila que se le queda la conciencia por no haber ido a trabajar por ser bueno y en lo bonito y reparador que es sentirse miembro de un grupo con ideas afines que te cagas. Todo un chollo.
Los ‘Días de’ son un eficaz, portentoso y chabacano método para recordar que la sociedad genera bastante mierda y no sabe muy bien cómo limpiarla. El problema es que, pasado el día en cuestión, la mierda sigue creciendo, por lo que se le echan unas paladitas de cal y hala, al monte con las cabras. Alguno dirá, ya, bueno, pero por lo menos lo recuerdan, ya sabes, solidaridad, conciencia, alianza de civilizaciones, etc. Pues no, miren, siempre son demasiadas palabras y muy pocos hechos, y para mantener la conciencia tranquila nos vamos al confesionario después de haber pecado o lo que ustedes quieran, porque para hipocresías ya tenemos -además de los ‘Días de’- los ‘Comunicados Institucionales contra la violencia y el asesinato’; todos arregladitos y con cara de no haber roto un plato en su vida para la foto de colegio. Míralos qué monos. Y qué majos.
Para información del lector, las mujeres no dejan de cobrar menos porque haya un día de la mujer trabajadora. El Planeta no será sostenible (ya lo era antes de aparecer nosotros) porque a alguien se le haya ocurrido dejar el coche en casa un día al año; en todo caso, para que fuese sostenible habría que diezmar la población y castrar al noventa por ciento de los tíos, cosa que, bien mirado, no le hace gracia a nadie. Tampoco van a dejar de asesinar mujeres porque haya un día en contra de la violencia doméstica mientras haya una mierda de ley, así como no es Navidad todo el año.
No se puede ser tan arbitrista y tan necio para pensar que, porque un día montemos el sarao que corresponda, vamos a solucionar los problemas que genera nuestra convivencia en sociedad.
En próximas entregas quisiera desmenuzar todo lo anterior, porque aquí me queda un poco largo y luego se me queja el asistente, que si la gente va muy liada y esas cosas.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Facebook: distrito social

No tengo pruebas concluyentes –si las tuviera ya habría montado un chiringuito para sacarle tajada y dejar de malvivir trabajando-, pero estoy convencido de que el Facebook es pura y dura minería de datos, en plan topo bodeguero pero con aviesa intención. Si no, ya me explicarán qué fin tiene (y, sobretodo, a quién le interesa y se beneficia por ello) el que se vayan añadiendo contactos a mansalva y publicando los datos personales y académicos de la gente, que acaban fluctuando por una red social (sic) en la que, supuestamente (y tú que te lo creas), nadie puede acceder a esa información excepto tus amigos. ¿Nunca se lo han preguntado? Pues no se preocupen, que les ahorro el trabajo.

El Facebook es lo que se conoce como red social, o séase una página de contactos donde gentes de aquí y de allá -con la excusa de pertenecer a la escuela tal, a los cien mil detractores de o a la secreta y misteriosa logia de los tundidores de refajos- ponen su currículum vítae a disposición de los demás con el fin de encontrar amiguitos. Para animar al personal, los que manejan el cotarro le facilitan a uno lo que se denominan Aplicaciones, una suerte de gilipolleces varias que no tienen mucho sentido y que van desde regalar cervezas virtuales hasta que un programejo te diga cuál es el país en el que deberías vivir, pasando por venderte a ti mismo o que otro programejo te diga si eres lógico, cateto o insustancial. Tiene cojones, pero es así.

La minería de datos la utilizan las empresas y los gobiernos para mantener controlado al prójimo, sobretodo a raíz de la neurosis provocada por el terrorismo (que no deja de ser una empresa y un medio de vida); pero esto no se puede decir porque está feo y te tachan de malcriado y de poco solidario para con el bien común.
A mí me hace bastante gracia que se ponga el grito en el cielo porque te filmen las cámaras instaladas en las calles y sitios públicos, cuando tienes media docena de satélites apuntándote al culo –sonría, por favor-, que acechan todos tus movimientos y aquí nadie dice nada. Aunque el asunto tienda a lo paranoico, no he desvariado: si ustedes se conectan en Internet y acceden a Google Earth, podrán ver el tejado de su casa desde unos 200 metros de altura y al cabrón de su vecino expoliándoles el limonero del huerto. Ahora imagínense la resolución que puede llegar a tener un satélite militar (vulgo comunicaciones) y de lo que puede ser capaz de distinguir y con qué precisión. Yo una vez recibí la llamada de un tipo con acento de Carolina alertándome de que se me estaba quemando el arroz. Ya me contarán.

Las redes sociales, yo lo veo así, junto con los gestores de correo en línea y los formularios de todo tipo que rellenamos para registrarnos en las páginas güé, son la carretera secundaría para llegar a discernir y, por ende, controlar la conducta del individuo –mediante un baremo de consumo inopinado- cuando la Nacional ha sido cortada por una ley de protección de datos bastante potente. Puede sonar un poco raro y paradójico, pero reflexionen sobre ello: ¿quién demonios facilita nuestros números de teléfono a las compañías? ¿Por qué llevo ya ganados cuatro Mercedes, un Rólex y un pisito en Torrevieja por correo?
Ignoro lo que piensan ustedes (me encantaría saberlo), pero a mí me jode ser otro nudo en la maraña que refuerza una red de algo que dice ser un método para socializar a la población y que, sospechosamente, apenas lleva publicidad –que esa es otra: un escaparate gratuito donde se enseña el respetable y no se anuncia ni Dios.
En fin, este sistema ha cobrado fama en los días que corren; que cada cual haga uso de él como mejor le parezca, que ya somos mayorcitos, pero que se pare a pensar por un momento a qué obedece tanta generosidad altruista, porque digo yo que alguien le estará echando horas al asunto para que funcione. ¿O no?

lunes, 18 de agosto de 2008

Laburo, curro, tajo.

La gente es muy diversa, hay quien se levanta a las cuatro de la mañana para mear y quien lo hace para escribir escuchando a Gardel.
Últimamente me he dado cuenta de que a la gente sólo le gusta hablar de trabajo. Trabajo por aquí, trabajo por allá. Y me planteo si estamos destinados –gracias a los impulsos de la sociedad y a esta anemia intelectual colectiva- a conformarnos con salir de la escuela o universidad para hablar de trabajo y formar una familia hipotecaria con derecho a descuento en lejía y suavizante; para oír al llegar a casa “Hola cariño, ¿qué tal el trabajo?” (cosa que, por otra parte, es de agradecer); y para sumergirnos en esta inercia que nos lleva a ninguna parte, tan sólo a ser una muesca más en el eje del sistema.
La gente trabaja y sale a tomar unas cañas para hablar de trabajo; el fin de semana se emborracha y va al Carrefour. El lunes vuelta a empezar.
A veces la vida me parece un cromo repetido. Me pregunto si, de verdad, nos estaremos volviendo gilipollas.