domingo, 16 de noviembre de 2008

El Foro

Ya ven, esta correría empezó hace unos tres meses y ha sobrevivido hasta hoy sin demasiados complejos. Mi idea siempre ha sido la de crear interactividad entre la gente que se pasea por la página para que cuente lo que más le apetezca; algo que experimenté en otro lugar y lo cierto es que fue muy entretenido, vamos, el cachondeo padre. Además, creo que la mejor forma de enriquecerse en algunos aspectos es saber lo que los demás opinan sobre las cosas, sobretodo la gente que lee este güeló, pues se trata de seres inteligentes y con un especial sentido del humor dispuesto al lloro y al lamento colectivo. Por eso hoy he decidido crear un foro anejo a la página, para que las gentes de aquí y de allá dejen sus comentarios, cuenten sus historias o se desahoguen de la manera que mejor les pareciere.

He puesto el link ahí, escupiendo a la derecha, debajo del nomenclátor. Todavía no hay demasiada sustancia, aunque espero que el personal se vaya animando y nos deleite con sus amenidades –sé que estas cosas son lentas y la gente vaga, vaya, que les cuesta arrancar, pero ningún camino se patea sin llevar a cabo el primer paso.

Hasta ahora no he publicitado el bló y estoy dándole vueltas para hacerlo o no; no le veo un fin concreto, aunque si agarramos la lógica por los cataplines se llega a la conclusión de que si alguien escribe cosas por Internet es para que otro alguien o varios álguienes lo lean (en el caso de las chicas siempre podemos quedar y hacer una lectura comentada). Quizá maquine alguna artimaña para ver qué pasa. Bien mirado es un poco complicado porque no sabría decir en qué categoría se puede meter esta página. Si fuese un güeló de política, de religión o del colectivo de putas autónomas todo sería mucho más fácil porque sabría adónde acudir y qué público me iba a encontrar, pero Contraloestablecido es algo dispar, poco ortodoxo y que no se sabe muy bien por dónde va a salir ni cómo cogerlo.

Al foro le estoy metiendo las categorías y esas cosas que hacen que tenga cara y ojos, ahora, a las dos y pico de la mañana y la verdad es que está quedando bastante cuco. Espero que vayan llenando ustedes el foro, porque a fin de cuentas es el espacio del lector.

En fin, que ustedes se lo vayan pasando bien si es que encuentran algo que les agrade. En caso contrario, siempre pueden recomendar la página a sus enemigos, que serán muchos y mejores.
Duerman, que es muy sano.

PS: Por cierto, he decidido ir poniendo alguna foto para ilustrar según qué columnas (incluso las antiguas). Es que me ha dado por pensar que tal vez el impacto visual haga más amena la lectura, dados los tiempos que corren. Pues eso.

martes, 11 de noviembre de 2008

Una voz en el silencio

Acabo de enterarme de que han condenado a veinte años de prisión a Nay Phone Latt. Este tipo no les sonará de nada, pero es un bloguero birmano al que por decir esta boca es mía ha pasado por caja y le han metido en chirona. Ha pringado junto con cuatro tíos más del partido de la oposición y un poeta. Le detuvieron en enero y volverá a la supuesta libertad de Birmania (si es que alguna vez la hubo) cuando cumpla los cuarenta y ocho.
Le han condenado por pensar.


En este instante no oigo, ni leo, ni percibo que todos los gobiernos, las gentes y los activistas divinos de la muerte con y sin camisetas a los que se les inflan los carrillos con palabras como ‘libertad’ y ‘pluralidad’ y ‘paz’ y ‘esas cosas que lo mismo valen para un roto que para un descosido’ digan esta boca también es mía, cabrones. Que ocurra esto y que nos dé igual es una de las mayores mierdas que se cocinan en la sociedad moderna. Es infame, un despropósito y a mí se me cae la cara de vergüenza por poder decir lo que digo y que no me detengan (de momento).

Todo el mundo se halla inmerso en la Cumbre de Washington, donde se va a exponer más de lo mismo (exordios casposos, mentiras y vaguedades), donde Napoleoncete IV va a ‘refundar el capitalismo’ con los amigotes.
Bush: Wow, you are bahito, sir.
Sarko: No bahito, monsieur; I’m corto de piel.
Carla: Oui, oui, lalalalalá.
Zp: ¡Amigos, amigos míos…
Bush: Who is?
Sarko: Nobody, is the doorman.
Ansar: Hac, hac, hac...

Qué triste. En fin, quiero decir que los últimos chutes de información -porque la información es como el opio, pero sin dragón y sin pueblo- no dejan espacio para otra cosa que no sea la jodida Cumbre del G-69 (¿alguien conoce la cifra de dar por culo?) mientras que el amigo Nay –y tantos otros anónimos- está presto a pudrirse durante veinte años y vayan ustedes a saber qué más por pensar diferente a la estúpida y analfabeta dictadura militar del general Than Shwe.

El día que una noticia así, donde alguien haya cometido la imprudencia de pensar más allá de lo estrictamente establecido, salga en la portada de todos los diarios del mundo y la televisión inundé todos sus canales con dicha información me sentiré satisfecho y orgulloso de formar parte de una sociedad proyectada para superarse.
Hasta entonces sólo puedo sentir vergüenza y asco.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Pensar

Esta tarde estaba escuchando una de los Chichos donde claman aquello de ‘libre como el pensamiento’, y claro, me he puesto a darle a la tuerca. ¿Es libre el pensamiento? ¿Está limitado al número de registros, vivencias o circunstancias que posee una persona? ¿Qué es el pensamiento? ¿Hacia dónde va dirigido? Heidegger ya dejó entrever que el Ser es un cachondeo porque cada uno le da el sentido que mejor le conviene; yo, aun siendo un incapacitado intelectual y, por consiguiente, carecer de cualquier autoridad que no sea la ejercida sobre mi perro (que ni esa), creo que el de Pensar va por un derrotero parecido: esto es, darle vueltas y no ver nunca dónde se ha de acabar.
-Es usted un presuntuoso.
-Y usted un imbécil.
-Disculpe.
-No hay de qué.

Uno no va y suelta “bueno, me voy a pensar un rato”, como tampoco dice “en fin, voy a rascarme la entrepierna.” Estas cosas van a su aire y salen cuando salen; no conviene abusar porque se convierten en un vicio malsano y la gente puede acabar viéndote como un bicho raro. Lo que piense la gente suele ser indiferente, esa es la verdad, pero también lo es ahorrarse algún mal garrotazo en la nuca. Luego no digan que no les avisé.

Ignoro si las maquinaciones del inconsciente entran dentro del Pensar, porque a bote pronto parece que el hecho de pensar está dirigido para resolver problemas. Lo otro se podría denominar Discurrir. Qué estupidez, si es lo mismo. Vaya, creo que es lo mismo, ahora no estoy seguro. Esto de escribir es una mierda, porque nunca sabes lo que dices y acabas pareciendo gilipollas. Pensar y pensar, que a ningún lado ha de llevar.

Hablando de pensar, acabo de llegar de dar un paseo nocturno por el bosque; he estado un rato observando la luna y me he preguntando cómo el ser humano puede llegar a ser tan estúpido de querer llegar ahí arriba. Lo bello es misterioso –quizá lo misterioso sea bello-, la luna es bella y por tanto misteriosa; si empezamos a destriparla sin compasión acabará siendo algo tan vulgar como la mayoría de las personas, y dará lo mismo que esté ahí arriba discreta y silenciosa. El exceso de información siempre acaba con la magia, queremos abarcar lo que no nos concierne y acabamos estropeándolo. Algo parecido pasa cuando ves una película donde sale una actriz que te nubla el entendimiento y piensas “me he enamorao”, hasta que rebuscas por Internet su vida y milagros y tomas las contramedidas oportunas “bueh, tampoco es para tanto.” Otro ejemplo es el fenómeno del ‘destape’ (despendole colectivo de algunas actrices españolas en los setenta) Hace bastantes años uno se volvía loco sólo por intuir el camino que recorrían unas piernas a su paso por las pantorrillas de una mujer; hoy esto ya no se entiende si no hay canalillo o cañón de por medio, que, aunque caiga algo más arriba no por eso deja de ser interesante.

Pensar en ocasiones es absurdo porque se vuelve una suerte de letanía cubierta de contrasentidos, fantasmas y vanidades que se vomita desde la cama mirando hacia el techo. Quizá sea esa su finalidad: remover toda la mierda que lleva uno dentro para que se filtre algo que pueda salvar el navío o cuando menos ponerlo a flote. Si encontrásemos un concepto definitivo dejaría de tener gracia.

Personalmente me hubiera gustado ser analfabeto, para no preocuparme más de lo debido de las cosas que me rodean y de las que pueda imaginar en las fiestas de guardar. Al no tener más puntos de referencia que los básicos podría mantenerme en el mundo dados mis instintos de supervivencia, adaptación y reproducción, y estaría más contento que unas castañuelas dentro de mi recogimiento intelectual. Desgraciadamente, como me enseñaron a leer y a hacer garabatos encuentro que me he convertido en un ser pensante abyecto de la disfuncionalidad de lo que acontece y de lo que no. Si fuese listo incluso podría darle algún sentido a todo esto, pero mira, se ve que nací en las rebajas de primavera y no todo es una ganga.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Libertad a golpe de piedra

La violaron con catorce años tres hijos de puta con mucho poder, y el tribunal islámico de su país la condenó a morir lapidada por adúltera. La semana pasada -probablemente enterrada hasta la cintura, al uso de las lapidaciones más aseadas- fue apedreada hasta morir en un estadio de fútbol ante el furor de los asistentes. Algunos fueron tan ingenuos de creerla a última hora e intentar ayudarla: la temeridad se saldó con seis heridos y un crío asesinado a balazos por el ejército integrista. Tras los disparos, varias decenas de hombres la rodearon y, con el extremo coraje que caracteriza a la cobardía humana, se ensañaron con ella.

Yo esta mierda no la entiendo, y tampoco entiendo cómo el ser humano tiene los cojones de erigirse en artífice supremo de un concepto denominado 'justicia', voz acuñada para creerse por encima de los hombres, del bien y del mal. Debo de ser bastante gilipollas, pero es que no me cabe en la cabeza que desinfectemos nuestra conciencia con alguna gala solidaria navideña y varias 'jornadas de' cuando, día tras día, hay gente que sufre y muere gratuitamente por capricho de cuatro analfabetos enfermos.

No importa su nombre; cientos de mujeres anónimas son ejecutadas por delitos que, supuesta y convenientemente, han cometido a ojos del marido (que comparten con otro buen número de esclavas) o de cualquier hijo de puta que quiera ajustar las cuentas.

Pero claro, esto a nosotros ni nos va ni nos viene, nos echamos las manos a la cabeza y murmuramos "qué horror, qué horror", y a otra cosa.
Porque somos unos hipócritas.

Que se metan por el culo la Alianza de Civilizaciones. Que se metan por el culo el poner la otra mejilla. Y las globalizaciones. Y los pactos. Y el petróleo. Y la mierda del valor del dinero. Y el politiqueo infame de engañabobos que nutre a la población y la mantiene ocupada para que ya no practique la molesta impertinencia de pensar.


*La foto corresponde a una lapidación, para que ustedes se vayan haciendo una idea.